Tónicas

La tónica es un elemento clave en la preparación de un Gin Tonic. Es importante tener en cuenta las características y la temperatura de la tónica, de la misma forma que las proporciones y cómo añadirla a tu copa.

Tónicas

Proporciones

Recuerda 1 parte de ginebra por 4 partes de tónica. Si no sabes como medir las proporciones, te informamos que un vaso de chupito tiene una capacidad de 4-5 cl. y un botellín de tónica contiene 20 cl. Así que echa 1-1 1/2 vaso de chupito de ginebra por 1 botellín de tónica.

Cuándo añadir la tónica a un Gin Tonic

La tónica es el último elemento que se añade en una copa de Gin Tonic. Como regla general, en primer lugar se añade el hielo para enfriar la copa, en segundo lugar los botánicos, en tercer lugar la ginebra y finalmente la tónica.

Cómo añadir la tónica a un Gin Tonic

Añade la tónica muy fría para resaltar el sabor de la ginebra y los botánicos. Sujeta la cuchara trenzada (con la punta de la cuchara tocando el fondo de la copa) con una inclinación de 45 grados de la copa. Añade la tónica poco a poco a través de la cuchara para que ésta conserve todas sus burbujas. Remueve muy suavemente.

Temperatura de la tónica

En la preparación de este cóctel, la temperatura de la tónica es importante. La temperatura ideal oscila entre los 4 y 6 grados. Entre estos grados, la burbuja de la tónica es fina y consistente. Por encima de los 6 grados, la burbuja se expande y por debajo de los 4 grados corremos el riesgo de que la tónica se congele.

Características de la tónica

Para preparar un Gin Tonic perfecto, la correcta elección de la tónica es vital. Es importante escoger una tónica Premium en consonancia con la ginebra. En esta web te proponemos algunas recetas de Gin Tonic, pero hay millones más. Si te decantas por los Gin Tonics clásicos, deberás escoger una ginebra London Dry y una tónica neutra, equilibrada y pura. Si prefieres un Gin Tonic más atrevido, hay innumerables posibilidades.

Cómo elegir una tónica para preparar un Gin tonic perfecto

A tener en cuenta...

El elemento más habitual que podemos encontrar en una copa de Gin Tonic es la corteza de algún cítrico, en especial la de limón, aunque también es muy normal la de pomelo y naranja, es el condimento más clásico del Gin Tonic. Recuerda que siempre en twist o corteza y nunca en rodaja. Lo que importa en una copa de Gin Tonic son los aceites esenciales, no el zumo. Si añadimos el jugo cítrico o la pulpa de una fruta cítrica, perderemos las burbujas de la tónica al unirse el ácido cítrico con el anhídrico carbónico.